Suelta.
Que la vida es un poco dejar ir.
Y nos duele más imaginar cómo será que como realmente será.

Suelta el miedo y convéncete que dejarlo todo atrás no es fácil,
pero quedarse es de supervivientes.
Que puede que ya haya llegado el límite de tirar, agarrar, retener y fracasar.

Recuerda que no hay oportunidades malgastadas ni trenes perdidos,
que todos estamos donde queremos estar,
en el momento que elegimos y con quien más deseamos.

Decide y suelta,
que nada ni nadie es obligatoriamente para siempre,
solo si el destino lo dice.
Y de dibujarlo se encarga cada uno cada día,
con cada acto, con cada pequeña elección.

Suelta.
Y ten fe en las leyendas.
Que si vuelve quizá esta vez sepa hacer correcto el momento
y merecedora la alegría.
Y si desaparece para siempre, es que ya se había soltado antes.
O que nunca supo estar a tu nivel.

Y tú estabas tan ocupada ayudándole a despegar, que te olvidaste de volar más alto. 👆

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